De esta manera, el individuo con adecuada autoestima puede ser más feliz, ya que puede disfrutar de la vida sin luchar por demostrar nada, solo es él mismo, más natural y con espontaneidad, responsable de sus actos, orientado a sus metas, escuchando su mundo interior y actuando en favor de sí mismo sin crítica, creando nuevos horizontes para elevar su armonía.