En segundo lugar, podemos apreciar un giro social, incluida una historia del conocimiento “desde abajo” que, por ejemplo, versa sobre el empleo de información no sólo por parte de los gobiernos, sino también de los gobernados, ya sea para votar de determinada manera, para organizar las protestas o aun para hacer revoluciones. Otro aspecto del enfoque social que, una vez más, es una prolongación de una tendencia incipiente, es el creciente interés por los saberes cotidianos, incluidos los conocimientos tácitos, corporales, mencionados en el capítulo 2, no sólo en el terreno de los oficios, como la metalurgia, sino también en otros tan diversos como la diplomacia, el comercio, la labor de los conocedores, la administración y el deporte.