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Cassandra Clare,Maureen Johnson,Sarah Rees Brennan

Las Crónicas de Magnus Bane

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  • cesiamedusahas quoted9 years ago
    Pero Magnus supuso que aún no la había aprendido bien cuando se encontró deseando explicarle muchas cosas a Imasu. No solo quería hablarle de sus padres, sino también de su pasado, de la gente a la que había amado: de Camille, y de Edmund Herondale y su hijo, Will; incluso de Tessa
  • Elideth Ramirezhas quoted14 hours ago
    Hasta el día de hoy, lo que fuera que hizo para que le prohibieran la entrada en Perú es, y quizá siempre lo será, un misterio
  • Elideth Ramirezhas quotedyesterday
    Todo olía a «vida»; a vida en cualquier forma y grado.
  • Elideth Ramirezhas quotedyesterday
    Hasta el día de hoy, lo que fuera que hizo para que le prohibieran la entrada en Perú es, y quizá siempre lo será, un misterio.
  • Elideth Ramirezhas quoted2 days ago
    Nos dijiste que te dejáramos en el desierto porque querías comenzar una nueva vida como cactus —le explicó Catarina con voz neutra—
  • Raziel Francis Montañohas quotedlast year
    «Y el Ángel descendió de lo alto y otorgó a sus elegidos unos abdominales de fábula».
  • Raziel Francis Montañohas quotedlast year
    Alec Lightwood, el hijo mayor de los cazadores de sombras que dirigían el Instituto de Nueva York, había aparecido en su puerta, le había dado las gracias por salvarle la vida y le había propuesto que quedaran mientras por el rostro le pasaban cincuenta tonos de rubor entre el rosa y el malva. Como respuesta, Magnus perdió la cabeza, lo besó, y quedaron en verse el viernes.
  • Raziel Francis Montañohas quotedlast year
    Siempre que Magnus oía describir algo como una «perdición», estaba convencido de que le gustaría. Por eso había escogido Bane, que significaba exactamente eso, «perdición», como apellido para sí,
  • Raziel Francis Montañohas quotedlast year
    —Luego nos detuvimos para comer —continuó Catarina—. Insististe mucho en que probáramos una especialidad local que llamabas «cuy». Lo cierto es que resultó una comida agradable, aunque tú seguías muy borracho.

    —Estoy seguro de que para entonces ya me estaba recuperando.

    —Magnus, tratabas de flirtear con tu propio plato.
  • b7601523423has quotedlast year
    Tal vez Alexander Lightwood no le rompiera el corazón.
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