Catalina Martínez Muñoz

  • andreahas quoted2 years ago
    ciudades pueden ser espacios muy solitarios y, cuando lo reconocemos, comprendemos que la soledad no es necesariamente lo mismo que el aislamiento físico, sino más bien la falta o deficiencia de conexión, relación estrecha o afinidad: la imposibilidad, por las razones que sean, de encontrar la intimidad que deseamos.
  • David Balmacedahas quotedlast year
    La sociedad con frecuencia perdona al criminal, pero jamás perdona al soñador.
  • Renato Blaz Ruizhas quoted2 years ago
    Herir los sentimientos de los demás era a menudo lo más rápido; el camino más corto entre una tarea y la siguiente.
  • Rafael Ramoshas quoted8 months ago
    Hasta Bob Dylan apareció una tarde por allí: abrió la puerta, vio las caras de asombro, se quitó el sombrero, lo lanzó por la sala como un frisbee y dijo: «Donde no hay perros no hay vida con sentido». Volvió a montarse en su jeep y se largó
  • Rafael Ramoshas quoted8 months ago
    —Deja que te invite a algo en el Empire Diner —dijo—. La gente como yo no hace voto de pobreza, ya lo sabes. Me encantaría invitarte a una taza de té
  • Rafael Ramoshas quoted8 months ago
    —Imagínatelo como un libro desplegable —dijo Neil, bajando la voz como hacía siempre que hablaba consigo mismo, sotto voce. Quería darme la impresión de que tenía una imaginación tan portentosa que se perdía cuando empezaba a especular—. La reina se levanta de un salto. Blande el cetro, pero de allí no sale una lluvia de estrellas. Las estrellas se han secado, como la tinta en una pluma. ¡Oh, no! ¿Qué le ocurre ahora? Ha perdido sus poderes mágicos.
  • Rafael Ramoshas quoted8 months ago
    Los marinos aprenden a fijar la vista en el horizonte para no marearse. Cuando alguien está varado en Nueva York, la esquina del último bordillo de la acera es, en cierto modo, la línea del horizonte.
  • Rafael Ramoshas quoted8 months ago
    —¿Hay algún puesto libre donde tú trabajas? O ¿crees que podría hablar con su editora para ver si tienen algo? Voy a terminar de camarera. Ya lo estoy viendo.
    —Esto es Nueva York. Aquí las camareras se hacen famosas.
  • Rafael Ramoshas quoted8 months ago
    Tres meses más tarde, después del divorcio exprés, nos casamos en el ayuntamiento. Yo llevaba un vestido tubo de seda azul marino y una estola blanca. Él llevaba un traje gris carbón con camisa blanca, y en lugar de un pañuelo doblado en el bolsillo, un trozo de papel italiano, hecho a mano, en el que había escrito «Te quiero» con letra de hormiga exactamente cien veces. En la suela de mis zapatos, mientras yo me moría de la risa, él había escrito: «Me quiere».
  • Rafael Ramoshas quoted8 months ago
    Me contó otras cosas que también me creí: que si dos personas hacían algo y luego decían «Esto nunca ha pasado», entonces no había pasado; que había dos únicas maneras de comprar: elegir las mejores marcas o buscar en tiendas de segunda mano, todo lo demás era patético y burgués; que sólo los memos compraban coches en lugar de alquilarlos; que el zumo de la mañana se tomaba en copas de vino, y que la grapa era mejor beberla directamente de la botella; Turguénev escribía mejor que Dostoievski; emplear un signo de exclamación era como comer y babear al mismo tiempo; Irma Franklin cantaba mejor que Aretha. Comprar un perro de raza era inmoral.
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