se ve inexorablemente sometido, a causa de su karma personal, durante el llamado «estado intermedio» (bar do). Este intervalo es el espacio de tiempo –de una duración máxima de cuarenta y nueve etapas o, simbólicamente, días– que se inicia con la agonía que antecede a la muerte y concluye fatalmente, si mientras tanto no se consigue la iluminación, cuando se asume una nueva forma de vida en el ciclo de las existencias samsáricas, que son el dominio del dolor en todas sus formas.