El trabajo de Sahagún liquidaba toda disputa acerca de la capacidad intelectual y moral de los indios, con evidencia obtenida rigurosamente a través de sus cuestionarios, entrevistas y traducciones de la tradición oral nahua (López Austin, 2011: 353-400). Para el franciscano, los indios eran “hábiles para aprender todas las artes liberales, y la santa Teología, como por experiencia se ha visto en aquellos que han sido enseñados en estas ciencias” (Sahagún, 1999 [c.1577]: 20).